HAMBRE FISIOLÓGICO Vs HAMBRE EMOCIONAL

Uno de los principales causantes del sobrepeso es el hambre emocional, realmente como ya sabemos las cuatro causas del sobrepeso son falta de educación nutricional, hábitos insanos, adicción algún alimento o mala gestión emocional.

Pretendemos adelgazar con el simple hecho de que nos pongan una dieta, que en su mayoría de casos son restrictivas hasta tal punto ser imposible de llevar y en otras ocasiones son tan enrevesadas que nos volvemos locos en menos de dos semanas.

La causa de que las dietas fallen aparte de esto es que en el 90% de los casos el problema no está en saber que comer o no, la mayoría de nosotros ya sabe que la fruta, la verdura, la carne, pescado o huevo, son comida sana que nos beneficia en salud y nos haría perder peso.

Si tu problema es de adicción es como decir a un fumador pues deja de fumar y ya está, esto no es tan sencillo, y, sino que se lo digan a un fumador de 2 paquetes diarios.

Si tu problema es de hábitos insanos en tu cabeza tienes unos recorridos neuronales tan instaurados que te costará horrores cambiarlos por unos nuevos, y si esto no lo sabes trabajar fracasarás una y otra vez.

Y si tu hambre es emocional y no fisiológico por muchas manzanas que te comas siempre te va a seguir apeteciendo ese bollo que hay en la despensa.

En esta lectura vamos hablar de que provoca el hambre emocional, como saber si es fisiológico o no y como aprender a controlarlo.

Que provoca el hambre emocional

El hambre emocional como su propio nombre indica viene de las emociones, en ocasiones el estrés del día a día (trabajo, niños, etc.), las preocupaciones (económicas, familiares), la ansiedad, el aburrimiento, etc., provocan momentos desagradables.

Como ya sabemos la comida nos da endorfinas, que son neurotransmisores de felicidad que nos hacen pasar un momento agradable, pero es si, una manzana nos da un vaso de agua de endorfinas y un chocolate o bollo nos da una botella de litro y medio (no es comparable), por eso a la hora de elegir preferimos el alimento que mejor nos hace sentir.

El hambre emocional es justo eso, buscar endorfinas a través de la comida, compensar emociones desagradables con comida para tener un momento de placer, y que se nos saque momentáneamente de esa situación.

El problema es justo ese, por un lado, que solo dura el rato que estés comiendo, y por otro que los alimentos que más endorfinas nos dan son a su vez los que más nos hacen ganar peso, y ahí está el problema.

Cuando en nuestro día a día nos encontramos situaciones desagradables, consciente e inconsciente mente en la mayoría de casos, necesitamos comer este tipo de comida para al menos tener un momento de placer.

El hambre fisiológica por el contrario es el que nos genera el cuerpo cuando hemos realizado un desgaste por vivir el día a día, que cuerpo pueda funcionar a nivel de órganos, pulmones, sangre, etc. tiene un coste en energía, es como un coche, tan solo por estar arrancado, aunque no se mueva ya gasta gasolina.

El trabajo físico o mental, el deporte que realices y tu vida diaria personal también tienen un coste energético, para que tu tengas una señal de que necesitas recuperar esa energía en forma de comida tenemos el hambre fisiológica.

Aparecen una serie de hormonas entre ellas la grelina y nos provocan apetito, esto es realmente un proceso saludable y totalmente normal.

Como saber si es uno u otro

Muy sencillo, si tu hambre lo calmas comiendo comida sana como fruta, verdura, carne, etc. y una vez hecha la digestión se te pasa, es que era hambre fisiológica.

Sin embargo, si una vez comido, te sigue apeteciendo un bollo o algún alimento insano, es que es hambre emocional.

También te puede ocurrir que tengas hambre y no te apetezca nada comida sana, que lo que quieras nada más y sin negociación sea algo insano (pizza, hamburguesa, bocadillo, etc.)

O que te apetezca algo muy en concreto, un tipo de bollo, tu dulce favorito o una hamburguesa en concreto.

Si tienes hambre la pregunta sería ¿Me conformo con una fruta?, si es que si es fisiológico si es que no es emocional.

También te puede apetecer un alimento en concreto porque tengas algo de adicción a ese alimento, cuidado porque esto es algo difícil de diferenciar, aunque la forma de saberlo es que si es adicción ese alimento se repite a menudo

Como controlar el hambre emocional

Lo primero que tenemos que aprender es a diferenciar, y para esto nos tenemos que para a pensar si es uno u otro, si realmente me conformo con una fruta o si es un capricho.

Para realizar esto debemos estar en un ambiente que no deje pensar, si nos metemos en distracciones sociales como estar con amigos tomando algo, o en casa mirando la caja tonta (televisión), e incluso en un momento de felicidad como celebrando un cumpleaños, es más difícil saber diferenciar.

Luego en ocasiones se suele dar en el mismo momento, como por ejemplo justo después de salir de trabajar, por un exceso de estrés o porque te llevas preocupaciones a casa necesitas tener tu momento de placer para compensar, si te ocurre esto debes aprender de esa situación y o bien aprender a gestionar esto con inteligencia emocional o bien no salir del trabajo e ir a casa, da un paseo o ve hacer deporte que te saque de esa situación.

Si tú el deporte lo realizas por la mañana, ponte a escuchar música o busca algo que te relaje antes de ponerte a comer. Aunque repito que la solución definitiva es aprender a gestionar estos momentos con inteligencia emocional.

Otra de las cosas que debes tener muy en cuenta es que no debes pasar mucha hambre fisiológica, porque entonces es más fácil caer en tentaciones, para esto vienen genial los frutos secos sanos, provocan que funcione bien la leptina (hormona que regula el apetito) y es más sencillo de detectar si es hambre emocional.

Hasta que aprendas a gestionar estos momentos mi consejo personal es que no te expongas a situaciones complicadas, como por ejemplo tener en casa tu bollo favorito, evidentemente te será mil veces más difícil controlar la situación.

Espero que te sirva.

Un abrazo de todo el equipo Believe