Si dejo de comer adelgazo

Este es el terrible error que solemos cometer las personas a la hora de querer conseguir algún objetivo de bajada de peso.

En esta lectura, y con estudios científicos que lo demuestran, queremos ayudarte a comprender desde Believe, que no hay mayor error que cometer que el dejar de comer para adelgazar.

Si nos vamos a la lógica, es normal que pensemos que un cuerpo son calorías que entran y salen a través de comer o gastar energía en nuestras labores del día a día como trabajar, realizar deporte o simplemente dejando pasar el tiempo, ya que nuestro organismo gasta un mínimo de calorías por estar vivo, lo denominamos metabolismo basal, y son el consumo de energía que necesita nuestro organismo para que todo funcione correctamente. Que el corazón palpite, los pulmones, riñones, páncreas, músculos, huesos, regeneración de piel, etc. tienen un consumo de calorías que aun tumbados seguiría existiendo.

Con lo cual la cosa es sencilla, si tengo un consumo diario de “x” calorías, con comer menos ya está resuelto, y como tampoco sé exactamente cuánto gasto, pues como lo menos posible y adelgazaré.

Hay miles de personas, o cientos de miles de personas, mejor dicho, en este momento en el que alguien les está recomendando una dieta hipocalórica y que haga más ejercicio, incluso seguramente que tu alguna vez has pasado por esa situación, la primera prueba de que eso no funciona creo que es bastante evidente.

¿Cuánta gente lo consigue?
¿Crees que si fuese tan sencillo habría cada vez más obesidad?

La primera prueba eres tú mism@, pero vamos a analizar los porqués.

Lo primero que hay que entender es que, aunque se coman las mismas calorías no es lo
mismo si el alimento viene de una fuente que de otra. Y esto es así porque el cuerpo humano
es un complejo sistema de funcionamiento hormonal que responde de forma diferente ante
un determinado compuesto de alimentación que a otro. O, dicho de otra forma, no es lo
mismo comer 600kcal de bollería industrial que de verdura.

La reacción del cuerpo es tan diferente en sus procesos internos que es una locura pensar
que las calorías son moléculas de energía que entran y salen y da igual de donde vengan.

Por ejemplo:
Un estudio realizado en 2012 “Effects of Dietary Composition on Energy Expenditure During
Weight – Loss Mointenance”, utilizó a 3 personas cambiando su tipo de alimentación y
observando que ocurría; en este caso una baja en grasa y alta en carbohidratos por otra baja
en carbohidratos y alta en grasa, y demostró que cambiando el tipo de alimentación tanto
su metabolismo basal como su consumo energético al realizar tareas, era hasta 300kc más
alta con la baja en carbohidratos y alta en grasa.

Con esto no quiero decirte que haya que comer ese tipo de dietas, sino que se demuestra que comiendo la misma cantidad de calorías se puede variar el gasto energético diario de una persona, o sea que dejando de comer puede que bajes tanto tu consumo que, si bien es cierto que las primeras semanas lo puedas notar, llegue un momento en el que te estanques debido a muchos factores que desconoces y que influyen, y muchísimo, en la subida o bajada de peso.

Otro estudio muy famoso fue el Nurse´s Health Study llevado a cabo en Harvard School of Public Health, que se trataba de dar un valor nutricional basado en salud donde los alimentos más saludables tenían una puntuación más alta. En ese estudio con decenas de miles de mujeres se demostró separando en cinco niveles de puntuación saludable, que las mujeres que más calorías consumían, pero de mejor calidad eran las que mejor índice de masa corporal tenían, y que por el contrario las mujeres que menos calorías consumían, pero de peor calidad, eran las que más obesidad presentaban.

Por una parte, tienes que tener en cuenta que, si tú bajas las calorías consumidas al día el cuerpo humano, que esta evolucionado para esos momentos de hambruna, es capaz de bajar su consumo.

Imagina 1 coche y 1 camión, los 2 arrancados, pero sin movimiento.

El solo hecho de estar arrancados ya tiene un consumo de gasolina, pero evidentemente un camión gasta, aun parado, más del doble que un coche pequeño. Lo mismo tu cuerpo, es capaz de gastar lo que un coche o lo que un camión, dependiendo de las circunstancias.

Tu cuerpo consume unas calorías solo por estar vivo, aunque tú te tumbaras en una cama sin hacer nada, el funcionamiento del corazón, pulmones, hígado, cambiar la piel, crecer el pelo y uñas, etc, ya tiene un consumo bastante alto, hablamos de entre 1000 y 2000 calorías dependiendo de sexo, edad, forma física, etc.

Por eso “si dejas de comer” automáticamente tu cuerpo comienza a bajar el metabolismo basal (calorías consumidas por el funcionamiento interno), comienza a ahorrar en los procesos que no son tan importantes o como mínimo los baja de intensidad.

Comienzas a estar más cansado, el pelo crece más despacio, los órganos internos bajan su
intensidad, comienzas a perder masa muscular para tener menos gasto y así un sinfín de opciones que tiene tu cuerpo para ahorrar. Por supuesto esto afecta a tu salud.

O sea que si tú dejas de comer tu cuerpo comienza a consumir menos, si sigues por este camino él sigue por el mismo. Y llega un momento que apenas comes y no bajas de peso, ¿te suena esto?

Por si no fuera poco, el día que comes un poco más de la cuenta el cuerpo aprovecha hasta el último gramo de comida y lo convierte en grasa ya que está en periodo de hambruna y debe guardar todo por si acaso.

Hay numerosos estudios parecidos a este que demuestran una y otra vez que comer menos o dejar de comer grasa, hidratos o un exceso de proteína con el paso del tiempo te lleva a una pequeña bajada de peso temporal, y que con el paso del tiempo se regula o empeora.

Vamos a darnos cuenta de una vez que el sobrepeso no es una causa, sino un síntoma de que algo internamente no funciona correctamente, y que dando solución al problema real se
soluciona ese sobrepeso.

Dejar de comer teniendo hambre no es una solución, es como si le dices a una persona que con sed deje de beber, o que si con sueño, con mucho sueño como es la enfermedad de narcolepsia, su solución es que deje de dormir tanto.

¿No tiene sentido que un médico le de esa solución no?

Sin embargo, sí pedimos a una persona con mucha hambre que deje de comer, como si fuera tan sencillo, cuando el hambre es una sensación tan horrible que saca de uno mismo los instintos más primitivos y menos controlables que tiene un ser humano.

 

La solución

La solución es generar unos hábitos de alimentación sanos que cumplan como mínimo con
las calorías que tú necesitas para vivir, y realizar tu actividad diaria sin que esto perjudique
tu salud y tenga que saltar la alarma de hambruna a tu cuerpo para bajar el metabolismo
basal.

Lo que debes de hacer, es subir ese consumo de calorías de tu cuerpo a través de actividad
diaria como deporte y hobbies que te supongan movimiento.

Hay otro factor importante que es el hambre emocional y que veremos en el proceso del
reto Believe, que es el culpable de que tú no puedas generar esos hábitos.
Realmente esta parte emocional si es la clave de no solo tu bajada de peso, sino de no
volver a recuperarlo que es más complicado aún.

Si tienes alguna duda o quieres realizar un comentario te invito a que contactes con
nosotros a través de correo electrónico o tu entrenador Believe.

 

Un abrazo del equipo Believe.

 

Miguel Ángel Hinojal